Para los niños entre uno y cinco años se recomienda el juego sensorial que puede ser cualquier actividad que involucre los sentidos del niño: el olfato, el gusto, el tacto, el sonido o la vista
Las manualidades siempre han sido una actividad muy importante de la educación infantil. Los proyectos de aprendizaje creativo fomentan la imaginación natural del niño y le ayudan a desarrollar otras aptitudes esenciales que le acompañarán durante su vida.
Aunque las manualidades no influyen directamente en el desarrollo de la personalidad pueden modelarla porque ayudan a alcanzar la calma y el control dada la naturaleza rítmica y repetitiva que las caracteriza. La relajación, el alivio y la contemplación que propician permiten al infante sentirse feliz y contribuyen a su bienestar y calidad de vida.
¿Cómo ayudan las manualidades a los niños a aprender?
Patty Velasco, administradora, profesora de manualidades y empresaria explica que las manualidades ofrecen a los niños una forma divertida e interactiva de practicar aspectos como su motricidad fina y su capacidad para resolver problemas: Por ejemplo, antes de aprender a utilizar herramientas más avanzadas, como destornilladores y martillos, muchos niños descubren su amor por la construcción y el diseño a través de sencillos proyectos con plastilina.
Asimismo, las actividades artísticas pueden ayudar a los niños a desarrollar muchas aptitudes importantes para la vida como la creatividad e imaginación, la autoexpresión, la confianza e independencia, la motricidad fina, la resolución de problemas, la coordinación mano-ojo, las habilidades sociales y el pensamiento crítico, precisa.
Velasco enfatiza en que es importante recordar que el estilo de aprendizaje y el ritmo de desarrollo de cada niño son únicos: El objetivo es proporcionar un punto de partida para que los cuidadores elijan actividades que sean apropiadas para el desarrollo de los niños de su vida, en este sentido sugiero actividades artísticas diseñadas para fomentar la creatividad y el aprendizaje a través del juego, señala.
Por ejemplo, prosigue, para los niños entre uno y cinco años se recomienda el juego sensorial que puede ser cualquier actividad que involucre los sentidos del niño: el olfato, el gusto, el tacto, el sonido o la vista. Cuando se incorpora el juego sensorial a las actividades artísticas, los niños entran en contacto con nuevas texturas, olores, sonidos y situaciones sin nociones preconcebidas ni expectativas. Esto les permite desarrollar de forma natural conexiones positivas con los materiales, así como nueva información sensorial, finaliza.








































