¿Y si esta vez fuera distinto? ¿Y si el Perú, que tantas veces vio pasar sus bonanzas sin convertirlas en desarrollo, estuviera hoy ante la oportunidad que sí puede aprovechar?

Por: Melitza Yanzich
Analista Política y Social
https://www.linkedin.com/in/melitzayanzich/
Hay obras que funcionan como espejo. Chancay es una de ellas. No porque refleje lo que nos falta que lo refleja, sino porque demuestra, con hormigón y grúas automatizadas, algo que los peruanos hemos dudado demasiadas veces de nosotros mismos: que este país es capaz de ejecutar proyectos de escala mundial. En un continente donde las grandes infraestructuras suelen quedarse en maquetas y promesas de campaña, el Perú construyó, en tiempo récord, el puerto más moderno del Pacífico sudamericano. La pregunta que debería ocuparnos, entonces, no es si podemos. Ya demostramos que podemos. La pregunta es qué haremos con lo que hemos logrado.
La respuesta exige desagregar tres fenómenos que operan de manera simultánea: el paso agigantado que ya dimos y que nos distingue en la región, la conversión productiva que ese paso hace posible por primera vez, y la tarea compartida Estado, empresa y ciudadanía de la que depende que la oportunidad no se nos escape.
El primer fenómeno merece celebrarse sin complejos, porque no es frecuente que el Perú lidere una carrera continental. Hoy somos el único país de Sudamérica con una ruta marítima directa al Asia: veintitrés días a Shanghái, cuando antes la carga peregrinaba más de un mes por puertos ajenos. Chile, Ecuador y Colombia miran hacia nuestra costa; parte de su comercio ya pasa por ella. A eso se suma una fortaleza que solemos dar por sentada: una economía con una de las inflaciones más bajas de América Latina y décadas de estabilidad macroeconómica que hacen del país un destino confiable para la inversión de largo plazo. El punto de partida no es la carencia. Es la ventaja.
Las cifras del primer año confirman que el paso ya está dado:
- El puerto movilizó 646 TEU y 2,4 millones de toneladas de carga desde el inicio de sus operaciones comerciales hasta mayo de 2026, según Cosco Shipping Ports Chancay.
- Entre enero y mayo de 2026, el número de naves atendidas creció 44% y el volumen de carga 74% respecto al mismo periodo del año anterior.
- Las exportaciones peruanas alcanzaron un récord histórico en 2025, con un crecimiento de 21% impulsado por la nueva conexión con el Asia.
- El 62% de las agroexportaciones peruanas con destino a China salió por Chancay entre enero y septiembre de 2025, y las ventas agrícolas a ese mercado crecieron 63,5% en lo que va de 2026.
- El comercio bilateral con China superó por primera vez los US$ 50.000 millones, y el Banco Central de Reserva proyecta que el puerto aportará hasta 0,9% del PBI cuando opere a plena capacidad.
- Casi la mitad de la carga del terminal es transbordo hacia otros países de la región: Sudamérica ya empieza a comerciar a través del Perú.
El segundo fenómeno es el corazón del asunto: la conversión productiva. Seamos honestos con nuestro espejo. La canasta exportadora sigue siendo mayoritariamente primaria: cobre en concentrado que regresa convertido en cables, cacao en grano que vuelve como chocolate europeo, fibra de alpaca que retorna en abrigos con etiqueta italiana. Pero aquí está la diferencia con las bonanzas del pasado: por primera vez, la infraestructura llegó antes que la oportunidad se fuera. El guano se agotó sin dejar fábricas; el caucho se mudó de continente. Chancay, en cambio, es permanente, y ya tenemos pruebas de que el salto es posible. La agroindustria peruana lo hizo: en veinte años convirtió desiertos en el primer exportador mundial de arándanos y uvas de mesa, con empleo formal y tecnología propia. Ese mismo modelo valor agregado, cadena de frío, marca país espera ser replicado en la manufactura, el textil-confección, la industria alimentaria y la economía del conocimiento. No partimos de cero. Partimos de Ica, de Gamarra, del calzado de El Porvenir, de un aparato productivo que ya sabe hacer y al que solo le ha faltado escala y decisión.
El tercer fenómeno es el que convierte este artículo en una invitación y no en un lamento: lo que viene es tarea de todos. Al Estado le toca lo que solo el Estado puede hacer: culminar las vías de acceso, poner en marcha la Zona Económica Especial de Chancay con incentivos reales, y sostener una política industrial que trascienda a los gobiernos de turno el nuevo periodo 2026–2031 tiene ahí su prueba de fuego.
Al sector privado le toca arriesgar: invertir en plantas de transformación, en parques industriales, en formación técnica, y mirar el mercado asiático no como destino de materias primas sino de productos terminados con historia peruana. Y a los ciudadanos nos toca lo que parece pequeño y es decisivo: consumir lo nuestro, exigir a nuestras autoridades continuidad en lugar de refundación permanente, capacitarnos en los oficios que la nueva economía demanda y contar —dentro y fuera del país, porque también los tres millones de peruanos en el exterior somos embajadores—una narrativa de país que ya no pide permiso.
Singapur no tenía recursos naturales; Corea del Sur salió de una guerra; Shanghái fue un puerto pesquero. Ninguno tuvo lo que el Perú tiene hoy: biodiversidad, minerales críticos para la transición energética, una gastronomía que ya conquistó el mundo, una posición geográfica que el comercio global acaba de redescubrir y una infraestructura que ya está construida. Lo que ellos tuvieron —y nosotros debemos decidir tener fue constancia. El puerto ya cumplió su parte. La conversión ya comenzó. Sostenerla es la tarea.
Los buques ya zarpan de nuestra costa hacia el otro lado del mundo; que la próxima década decida que no viajen llenos de lo que somos, sino de lo que podemos llegar a ser.
Fuentes: Cosco Shipping Ports Chancay Perú — Resultados del primer año de operación comercial, junio 2026; Autoridad Portuaria Nacional (APN) — Estadísticas de movimiento portuario 2025–2026; Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) — Agroexportaciones por Chancay, 2025; Universidad del Pacífico — Observatorio de Chancay, 2025; Banco Central de Reserva del Perú (BCR) — Proyecciones de impacto macroeconómico; SUNAT — Recaudación aduanera del Terminal Portuario de Chancay, 2025; Embajada de la República Popular China en el Perú — Cifras de comercio bilateral, 2026; El Comercio / ECDATA — Radiografía de la inversión portuaria de Chancay, 2025.











































