En el origen, Pisco es el nombre del pueblo, río, valle, puerto y, desde luego, de la bebida nacional
Es un nombre peruano de tiempos prehispánicos que, utilizado hasta nuestros días, forma parte de la herencia de las futuras generaciones. Es el Pisco un producto cultural mestizo creado en el siglo XVI, en el que intervinieron los indígenas de Ica, Lima, Arequipa, Moquegua y Tacna, las únicas regiones pisqueras del mundo. Los nativos peruanos, en sus chacras incaicas, incorporaron el cultivo de la vid y, junto con los españoles, elaboraron vino y aguardiente, que por su singularidad en Perú se llama Pisco.
Estas y otras informaciones documentadas figuran en las más de 500 páginas de ADN PERÚ, el país de los pisqueros, obra del periodista y escritor Ítalo Sifuentes Alemán (Lima, 1965), publicada tras más de diez años de investigación.
La información contenida en ADN PERÚ despeja toda duda respecto a la peruanidad del pisco. Transcurre la cronología desde el siglo XV, de la época en que gobernaron Pachacútec, y luego el Inca Túpac Yupanqui, quienes, como parte de la población quechuablante, al ave llamaron ‘piscu’.
El quechua fue expandido por los incas en casi toda Sudamérica, y decenas de sus palabras forman parte del diccionario español, entre ellas el ancestral término Pisco.
A través de varios documentos, los lectores de ADN PERÚ conocerán, por ejemplo, que los botijeros peruanos, herederos de las técnicas preincas e incas en la elaboración de cántaros y otros recipientes de barro pegado con brea, contribuyeron al despegue de la industria vitivinícola, es decir del vino y el pisco, que no habrían sobrevivido sin la aparición de las llamadas botijas peruleras o botijas de Pisco que figuran anotadas en decenas de embarques realizados desde Perú a países que, por siglos, se mantienen fieles consumidores de la bebida peruana, tal como es el caso de Chile, Colombia, España, Estados Unidos, Colombia, Gran Bretaña, Francia, entre otros que aparecen en dichas páginas. El producto peruano es tan bueno, que durante años se ha intentado imitar y usurpar su nombre.







































