Se confirma que el PIB per cápita no es una variable que explique por sí sola la evolución y calidad de la democracia. Las referencias documentales señaladas nos permiten una mejor comprensión de la situación de la democracia en América Latina y en el Perú. Hay ejes teóricos importantes para el análisis de la actual crisis política y su repercusión en el sistema democrático en nuestro país

Por: Mg. Franz Portugal Bernedo
El tema de la situación de la democracia en el mundo en particular en América Latina, está en la agenda internacional. Diversos informes y estudios dan cuenta de su grave deterioro.
Los procesos de democratización, no solo se han estancado, sino están en grave retroceso. Los procesos de democratización parecen ser hoy un tema del pasado. A fines del año pasado se publicó el Informe 2023 del Latinobarómetro con el título: La recesión democrática de América Latina.
El Latinobarómetro es un estudio de opinión pública que aplica anualmente alrededor de 20.000 entrevistas en 18 países de América Latina representando a más de 600 millones de habitantes. Este informe es publicado por la Corporación Latinobarómetro que es una ONG sin fines de lucro con sede en Santiago de Chile.
El informe alerta que la democracia en el subcontinente lleva una década de deterioro continuo y sistemático, al grado de que hay naciones donde el autoritarismo está otra vez de vuelta, atropellando derechos y libertades. Dice el Latinobarómetro 2023: “La gran diferencia con la ola de recesión democrática de los años sesenta del siglo XX es que no hay militares, esta vez todos los dictadores son primero civiles elegidos en comicios libres y competitivos, que luego se quedan en el poder cambiando las reglas y haciendo seudo elecciones para mantener la categoría de ‘democracia’.
Ya no se usan armas ni militares, asumen la presidencia. Son electo-dictaduras civiles.” Eso ha ocurrido en el Perú de Fujimori, la Venezuela de Chávez y Maduro, la Nicaragua de Ortega y se perfila El Salvador de Bukele, de momento. En el Perú de hoy le toca el turno a Boluarte y al parlamento. El pesimismo frente a la democracia lo da la respuesta al planteamiento de “no me importaría que un gobierno no democrático llegara al poder si resuelve los problemas”.
En América Latina el 54 por ciento se sumó a esa opinión. Más de la mitad. ¿Se está pidiendo mano dura? El informe concluye que las democracias latinoamericanas han sido deficientes “en producir bienes políticos que demanda la población. Los principales bienes políticos son la igualdad ante la ley, la justicia, la dignidad, la justa distribución de la riqueza. La corrupción, los personalismos, el uso del poder para otras cosas que no son el bien común […] minan el avance de la producción de bienes políticos.”
¿Cómo hacemos en el Perú para producir bienes políticos y evitar todo lo contrario? Es la pregunta que se hacen los peruanos. Para finalizar el Latinobarómetro señala la debilidad de las élites política que se simboliza “en los presidentes de la república: 21 presidentes condenados por corrupción, 20 presidentes que no terminan su mandato, presidentes que fuerzan su estadía en el poder rompiendo las reglas de reelección.
Un tercio de los presidentes elegidos desde que se inicia la transición han transgredido las reglas de la democracia. Valen más los personalismos, que terminan opacando a los partidos políticos. Esta debilidad conduce a la atomización del sistema de partidos y se desploma su imagen y legitimidad”.
Por otra parte, en abril de este año se dio a conocer el Barómetro de las Américas 2023, presentado en el Instituto de Estudios Peruanos. El informe muestra que el apoyo a la democracia ha disminuido en todos los países. En la sección correspondiente al Perú muestra que solo el 53% cree que es democrático, el apoyo a la democracia es de 51%, respecto de la satisfacción de la democracia es de solo el 19% y el 20% cree que los derechos básicos están protegidos.
Con relación a las elecciones, solo el 22% confía en ellas, la expectativa y la frustración que generó Pedro del Castillo creemos es la expresión de ello, el 2021 el 33% confiaba en las elecciones cuando fue elegido Castillo, es el caso también del gobierno de Ollanta Humala o la gestión de Susana Villarán en la MLM. La confianza en la presidenta Boluarte es del 10% y en el Congreso de 7%. Los que creen que debe cerrarse el Congreso llega al 44%.
El 91% de los peruanos no creen en los partidos políticos, es decir la crisis de representación política ha llegado a su máxima expresión al 2023, puesto que solo el 9% se identifica con algún partido político. Sin embargo, el interés en la política ha crecido del 22% el año 2014 al 36% en el 2023, lo que parece contradictorio o muestra una preocupación creciente por la situación de crisis política que se ha instalado en el país y que afecta a todos los peruanos.
Además, el 87% cree que más de la mitad o todos los políticos son corruptos, encabezamos el ranking en la región. Pero el Barómetro de las Américas no es el único que analiza la situación de la democracia en el Perú, también, la prestigiosa revista The Economist ya había publicado su Índice de Democracia 2024, informando que el Perú no ha mejorado respecto del año anterior. Por segundo año consecutivo, se considera que nuestro país es un régimen híbrido, es decir, que tiene un sistema que mezcla características de democracia y autoritarismo.
Además, en abril del 2024 la fundación alemana Bertelsmann se presentó el Bertelsmann Transformation Index (BTI), que mide la calidad de la democracia y la gobernanza en el mundo. El informe evalúa determinados indicadores sobre el estado de transformación política de 137 países en vías de desarrollo, los cuales se utilizan para determinar si estos se clasifican como democracias o autocracias. En BTI 2024 califica al Perú como una democracia «altamente defectuosa». Hauke Hartmann, su codirector, señala que «América Latina, como el resto del mundo, se encuentra en el punto más bajo de su desarrollo político y económico, así como de la calidad de su gobernanza».
El BTI 2024, concluye que en el Perú “los derechos y las instituciones políticas se han debilitado y la democracia está en camino a ser socavada” y que “se necesitan reformas inmediatas y profundas para contrarrestar las tendencias autoritarias”. Agreguemos los Informes de Amnistía Internacional y del Departamento de Estado de los Estados Unidos sobre la situación de los derechos humanos en el Perú en el 2023 que evidencian que el país ha retrocedido en el respeto a estos principios, aspectos sustantivos de la democracia.
Amnistía Internacional señala que, en el contexto de la crisis social y política que empezó en 2022 y prosiguió en 2023, las autoridades debilitaron instituciones como el Ministerio Público, el Tribunal Constitucional, la Defensoría del Pueblo y la Junta Nacional de Justicia, lo cual ponía en peligro los derechos humanos. Menciona que las protestas sociales fueron respondidas por las 3 autoridades con fuerza letal y uso excesivo que ocasionó la muerte de 50 personas y centenares de heridos.
En tanto, el reciente informe del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre prácticas de derechos humanos en Perú en el 2023 indica que, a pesar de las investigaciones abiertas por la Fiscalía General sobre la violencia con que fueron reprimidas las protestas sociales, hasta el 12 de octubre, las autoridades no habían publicado ningún hallazgo, tampoco identificaron a ningún sujeto más allá de la presidenta de la República y el primer ministro de entonces.
ESTUDIOS SOBRE LA CRISIS DE LA DEMOCRACIA EN AMÉRICA LATINA
Además de los informes de instituciones sobre la crisis de la democracia hay también estudios que dan cuenta de este proceso de degradación de la democracia. En nuestro programa PERÚ 2030, que va los sábados a las 10 de la mañana hemos presentado a autores sobre la situación de la democracia en América Latina. El primero es el reciente libro “La Crisis de la Democracia en América Latina”, publicado por CLACSO y presentado en la Feria del Libro en Buenos Aires, Argentina, cuyos autores son Andrés Tzeiman y Danilo Enrico Martuscelli (comps.) que reúne importantes estudios sobre el tema.
Andrés Tzeiman, lo entrevistamos en PERÚ 2030, el 4 de mayo. Tzeiman y Martuscelli, señalan, en la introducción al libro que hay dos fenómenos que signa la coyuntura regional, el primero, el orden internacional se enfrenta hoy a una situación de discontinuidad hegemónica, una coyuntura signada por la suspensión del tiempo histórico, en donde no resultan claros los horizontes de futuro y, por lo tanto, tiende a predominar la incertidumbre sobre el porvenir como modo de vida y de organización política y social.
Precisan que nuestra región, las élites y clases dominantes locales muestran un elevado nivel de desconcierto frente a esta vacancia hegemónica global, colocando de ese modo un gran signo de interrogación acerca del proyecto económico, político y social a desarrollar en y para América Latina. El segundo, que signa la coyuntura regional, es el de la reacción conservadora frente al despliegue de los gobiernos progresistas de los primeros quince años del siglo XXI en América Latina.
Es así como la estela antiprogresista continúa resultando una marca de época, entendida como la necesidad que perciben las clases dominantes de extirpar la posibilidad de resurgimiento de procesos de democratización y de ampliación de derechos en beneficio de los sectores populares. Finalmente, el tercer fenómeno que organiza nuestra coyuntura conecta directamente con los dos anteriores, afirman que en el marco de la vacancia hegemónica a nivel global y de los procesos de revancha social en América Latina, la creciente contradicción entre neoliberalismo y democracia se manifiesta en nuestra región en toda su tirantez.
Esta situación, afirman los autores, ha producido en América Latina tres hechos que marcan la coyuntura:
- El neogolpismo. Frente a la adopción, por parte de gobiernos democráticos, de políticas que desobedecen los dictámenes impuestos por las clases dominantes, surgen modos novedosos de producir quiebres para alterar la dinámica institucional.
- La constitución de regímenes políticos híbridos. Si el neogolpismo nos habla de las rupturas institucionales a través de las cuales son provocados quiebres o cambios forzados en los gobiernos, una nueva amenaza se cierne al mismo tiempo sobre el desarrollo de las democracias latinoamericanas, aun al interior de los mandatos elegidos por el voto popular: la constitución de regímenes políticos híbridos.
- La radicalización autoritaria y el surgimiento y ascenso de fuerzas de extrema derecha. La contradicción entre neoliberalismo y democracia se expresa en la irrupción de fuerzas políticas de extrema derecha que buscan modificar drásticamente los límites del sistema democrático con el propósito de convertir a la violencia en un rasgo permanente de organización de la vida social, volviéndola una característica inherente a dicho sistema.
La revista del CLAD, REFORMA Y DEMOCRACIA No. 85, publicó un artículo que tienen como título, La calidad de la democracia en América: un análisis comparado, 1972-2021, cuya autoría es de Luz Dary Ramírez Franco y Antonio Sánchez Andrés. El CLAD es el Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo, un organismo intergubernamental que realiza su Congreso Internacional sobre la Reforma del Estado y de la Administración Pública cada año, en el cual hemos tenido de oportunidad de participar varias veces.
La doctora Luz Ramírez estuvo como invitada en nuestro programa PERÚ 2030 el sábado 8 de junio desde España donde reside como profesora de la Universidad de Valencia. El artículo presenta un análisis descriptivo y estadístico de dos de los índices transnacionales más destacados en conceptualizar y medir la democracia de los países del continente americano: Freedom House y Polity Project.
Los datos ratifican el debate actual sobre la persistencia de heterogeneidad democrática en términos de grado y desarrollo de la democracia, tanto en el continente como en sus subregiones. Se observa que la mayoría de los países están comprendidos en democracias que no alcanzan los valores máximos asignados por ambas mediciones. El análisis de correlación evidencia una relación inversa y significativa entre estas, lo cual es novedoso, debido a que la mayoría de los trabajos encuentran convergencia.
Finalmente, se confirma que el PIB per cápita no es una variable que explique por sí sola la evolución y calidad de la democracia. Las referencias documentales señaladas nos permiten una mejor comprensión de la situación de la democracia en América Latina y en el Perú. Hay ejes teóricos importantes para el análisis de la actual crisis política y su repercusión en el sistema democrático en nuestro país.
Las últimas encuestas del IEP, CPI y de Datum, muestra un mayor deterioro de la democracia, el balance de poderes prácticamente ha desaparecido y la frase “el Congreso es el primer poder del Estado”, hoy es una realidad efectiva y desenfrenada, además, el parlamento es hoy una Asamblea Constituyente de facto por la cantidad de “reformas” constitucionales aprobadas y por aprobar. En próximo artículo veremos en caso de la naturaleza de la crisis de la democracia en el Perú.
Franz Portugal
Sociólogo
Profesor de la UNMSM
Presidente del Instituto Gobernancia
Director del programa de radio PERÚ 2030




































