Elaborar manualidades estimula la creatividad, puede convertirse en negocio, generar ingresos y a lo anterior se suma que ayuda a quienes sufren de ansiedad, depresión o dolores crónicos, alivia el estrés y aumenta la felicidad mediante la liberación de la dopamina, expresa Patty Velasco, administradora de empresas, profesora de manualidades y propietaria de su emprendimiento con el que, como millones de peruanos, sale adelante a diario
Tu cerebro libera dopamina cuando haces algo placentero porque la ciencia ha comprobado que esta se produce mientras estamos recortando, dibujando, tejiendo, cosiendo o decorando un pastel, entonces, no más “peros”’: haz lo que te hace feliz, enfatiza
La recompensa de las manualidades va mucho más allá de la creación. Ver el producto terminado adornando espacios diversos o recibir elogios de quienes están en nuestro entorno estimula a que el cerebro produzca dopamina, que es un antidepresivo natural. Asimismo, realizar algún tipo de manualidad tiene efectos similares a la meditación.
Velasco explica que fue el psicólogo húngaro-estadounidense Mihály Csikszentmihalyi quien describió por primera vez este fenómeno denominándolo flujo: son momentos cuando estás completamente concentrado en una actividad y nada más te importa. El flujo, según Csikszentmihalyi, es el secreto de la felicidad, afirmación que él avala con décadas de estudios al respecto, porque cuando estamos involucrados en alguna actividad que requiere de nuestra creatividad, sentimos que estamos viviendo plenamente, tanto así que el sentido del tiempo desaparece y te sientes parte de algo más grande y especial.
La especialista señala que las manualidades mejoran nuestra autoeficacia o cómo nos sentimos acerca de la realización de tareas particulares lo cual es clave para abordar nuevos desafíos y superar las decepciones en la vida. Además las actividades creativas pueden proteger contra el envejecimiento porque nuestros cerebros son flexibles y pueden adaptarse a su entorno, incluso en la vejez, un concepto llamado neuroplasticidad.
Finalmente, la docente enfatiza en que haciendo manualidades se incrementa la actividad de varias áreas del cerebro porque trabajan la memoria y la capacidad de atención y se involucra el procesamiento visual, el lado creativo y las habilidades de resolución de problemas: Es tiempo de que las manualidades dejen se de vistas solo como acciones menores para “pasar el rato” porque realmente son procesos creativos que alivian el cuerpo, la mente, espíritu, generan dinero y propician la autorrealización, puntualiza.









































