No se puede enviar a hacer tareas difíciles si antes no hay entrenamiento adecuado y mística común para actuar en consecuencia

Por: Antero Flores-Araoz
Cada día que pasa ha ido empeorando la falta de seguridad en todo el país, principalmente en las zonas urbanas, en que los asaltos en las calles así como en domicilios, robos de teléfonos móviles, homicidios, sicariato y extorsiones son “pan de todos los días”.
No hay tranquilidad ni en tu domicilio como tampoco en las calles y ni qué decir de los transportes, que sean públicos o privados están siempre expuestos, pues es noticia cotidiana que balearon a ocupantes de vehículos automotores principalmente los famosos mototaxis en que se termina con la vida de ocupantes al igual que de conductores y, nunca o casi nunca se llega a saber si se quería victimizar al pasajero o al chofer.
Las extorsiones a los negocios, sobre todo a los pequeños con exigencias de cupos, ya dejaron de ser noticia y los medios ya ni se ocupan de ellas, pues se dan en la mañana, tarde y noche, a cualquier hora y en cualquier localización. Si los noticieros radiales y televisivos quisieran dar cuenta de ellas tendrían que decuplicar sus espacios y los medios escritos aumentar considerablemente sus páginas, lo que evidentemente no harían.
La cosa es terrorífica y lamentablemente las acciones policiales son insuficientes y la falta de resultado también se debe a los constantes cambios de quien ocupa la cartera del Interior y de la jefatura de la Policía Nacional, hecho agravado con pases al retiro de generales de la Policía en número más allá de lo reglamentario como sucedió indebidamente en el gobierno de Sagasti.
A lo expuesto se agrega lo que no nos cansaremos de repetir, esto es el temor de los policías a ser sometidos a largas investigaciones en el Ministerio Público e interminables procedimientos en el Poder Judicial, cada vez que, en cumplimiento de su deber constitucional, tienen que repeler actos de violencia con penoso resultado de sangre, es decir con muertos y lesionados.
Conversando el tema con un conocido alcalde, sobre todo en lo referente a la cooperación entre la Policía Nacional y la diversidad de serenazgos en innumerables circunscripciones territoriales, manifestó que el patrullaje conjunto que hacen los serenos y policías, usualmente en vehículos proporcionados por las municipalidades, no tienen el éxito esperado pues cada uno actúa con criterios y acciones diferentes, sin un norte y procedimientos comunes.
Entonces, el tema no es institucional, pues en las altas esferas policiales y municipales se desea que los patrullajes en común alcancen exitosos resultados, pero en la práctica poner de acuerdo para actuar coordinadamente los que ejecutan las órdenes superiores, es una tarea aún pendiente.
Entonces el apreciado lector se preguntará ¿qué es lo que se debe hacer? Y la respuesta es fácil, previo el entrenamiento de policías y serenos tanto separadamente como en conjunto, para que actúen coordinadamente y sin sacarse la vuelta los unos y los otros. Hay que generar espíritu de cooperación de policías y serenos, y de responsabilidades comunes, así los serenos no estén autorizados a portar ni usar armas de fuego.
No se puede enviar a hacer tareas difíciles si antes no hay entrenamiento adecuado y mística común para actuar en consecuencia.
Antero Flores-Araoz
Parlamentario de 1990 al 2006, incluyendo congresista constituyente
Presidente del Congreso 2004-2005
Embajador ante la OEA 2007
Ministro de Defensa 2008-2009
Premier 2020
Copyright © *|2020|* All rights reserved.
Our mailing address is:
estudio@flores-araoz.com





































