Estados Unidos quiere impulsar una nueva generación de tecnología solar diseñada para operar en el espacio
Fuente: papernest.es
El Departamento de Energía ha anunciado un fondo de 12 millones de dólares para desarrollar células fotovoltaicas más eficientes y resistentes, además de nuevos métodos para fabricarlas a mayor escala. La iniciativa llega mientras aumenta la actividad espacial mundial y busca trasladar los avances de la industria solar a un entorno donde disponer de energía fiable resulta esencial para satélites y misiones de larga duración.
La nueva inversión en fotovoltaica espacial
El programa Space Photovoltaics Research and Development Partnership Intermediary Agreement financiará durante un máximo de tres años proyectos de universidades, organizaciones y empresas estadounidenses. Los 12 millones de dólares se repartirán entre dos líneas:
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Hasta 1,5 millones de dólares por proyecto para desarrollar células solares más eficientes, duraderas y económicas.
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Hasta 2 millones de dólares por proyecto para procesos de fabricación escalables y prototipos destinados a entornos espaciales.
La escala de estas aplicaciones es distinta a la terrestre, donde un megavatio permite dimensionar grandes cantidades de energía. En el espacio, la prioridad es producir electricidad de forma fiable durante periodos prolongados y bajo condiciones de radiación. Las solicitudes permanecerán abiertas hasta el 8 de octubre.
Una tecnología solar para nuevas necesidades
Las células fotovoltaicas ya suministran electricidad a numerosos dispositivos y vehículos espaciales. La nueva financiación parte de esa tecnología para mejorar su rendimiento y facilitar una fabricación a mayor escala. Algunas células utilizadas actualmente alcanzan eficiencias iniciales de entre el 30% y el 33%, aunque producirlas puede costar más de cien veces que fabricar paneles convencionales de silicio.
Las necesidades también cambian según el entorno. En la Tierra, hogares y empresas pueden reducir su consumo energético o elegir una tarifa de luz según sus necesidades. Una misión espacial requiere, en cambio, sistemas capaces de mantener su rendimiento durante años con posibilidades de mantenimiento muy limitadas.
El programa busca avanzar en ese equilibrio entre eficiencia, resistencia, coste y capacidad de producción.
El crecimiento de la industria espacial
El interés estadounidense coincide con un aumento significativo de la actividad espacial internacional. Durante 2025 se desplegaron 4.544 naves espaciales en todo el mundo, un 54% más que el año anterior. El crecimiento de satélites y otras misiones amplía también la necesidad de tecnologías capaces de proporcionar electricidad estable, abriendo nuevas oportunidades para fabricantes especializados en sistemas fotovoltaicos espaciales.
La iniciativa muestra así dos aplicaciones distintas de una misma tecnología. Mientras en los hogares la energía solar convive con variables como el precio de la luz, el sector espacial plantea necesidades técnicas diferentes. Los proyectos seleccionados se anunciarán previsiblemente en diciembre, y las negociaciones de financiación tendrán lugar entre enero y febrero de 2027. El programa permitirá comprobar qué soluciones pueden avanzar hacia una producción más eficiente y escalable.








































