Hoy en día las malas formas son frecuentes, diríamos que hasta cotidianas, en que el trato es no solamente hosco, sino que se llega al improperio, al insulto, a la diatriba y hemos observado incluso que algunos se violentan y hasta se agreden y así quieren ser vistos como “padres de la patria”, cuando ni siquiera hay pequeñas expresiones de buena educación

Por: Antero Flores-Araoz
Los que tenemos más años recorridos en las lides políticas, recordamos con añoranzas las buenas formas en tales actividades, el respeto a quienes piensan igual, similar o distinto, la cordialidad en el trato con todas las personas, sean de la misma o de diferente tienda política, incluso hasta en la disidencia.
¡Cómo no se va a recordar el buen trato entre colegas parlamentarios! desde el saludo hasta la despedida, en la concordancia como en la discrepancia y hasta en gestos de desprendimiento como cuando a Luis Bedoya Reyes le ofrecieron la presidencia de la Asamblea Constituyente de 1978, declinando a favor de Víctor Raúl Haya de la Torre por su larguísima carrera política sin haber ostentado cargo público alguno, hasta su incorporación a tal Asamblea.
Los que hemos sido testigos de los debates alturados entre políticos de talla y nivel, aunque de diferentes tiendas políticas, como eran don Mario Polar Ugarteche, don Ramiro Prialé, don Ernesto Alayza Grundy, don Andrés Townsend Ezcurra, don Javier Alva Orlandini, don Luis Alberto Sánchez, don Roberto Ramírez del Villar, don José Linares Gallo y tantos otros, extrañamos sus educadas intervenciones y debates.
En la práctica las comisiones parlamentarias de disciplina estaban de adorno, pues nadie interponía denuncias ante ellas debido que no había motivo alguno para ello.
Hoy en día las malas formas son frecuentes, diríamos que hasta cotidianas, en que el trato es no solamente hosco, sino que se llega al improperio, al insulto, a la diatriba y hemos observado incluso que algunos se violentan y hasta se agreden y así quieren ser vistos como “padres de la patria”, cuando ni siquiera hay pequeñas expresiones de buena educación. A Carreño ni lo conocen o de repente piensan que es marca de algún pisco acholado.
Por eso, cuando el general Roberto Chiabra León, actual parlamentario que presidió una alianza electoral para intentar y postular a la presidencia de la República, ha hecho pública una declaración oral de agradecimiento a todas aquellas personas que lo acompañaron en su intento, así como a las que votaron por él y su equipo, nos hacen aplaudir tal gesto y esperar que él sea inicio de una nueva etapa de respetos mutuos en la política peruana, dejándose de lado tantas expresiones procaces e irrespetuosas.
En su alocución el general Chiabra dijo “son mis primeras palabras para hacerles llegar a todos los integrantes de la alianza Unidad Nacional, mis respetos, mi gratitud y mi reconocimiento”. Estas expresiones de gratitud habían pasado al olvido, en este mundo actual en que cualquier sujeto cree que todo se lo merece sin hacer nada.
Mencionó que “debemos sentirnos orgullosos de haber logrado la alianza de tres partidos, dejando de lado intereses subalternos, intereses de grupo, porque vimos la necesidad de juntar fortalezas en un momento en que había muchos partidos y que lo que se requería era tener unidad”
Agregó en su manifiesto que agradece “a todos los que voluntariamente postularon para ser candidatos a diputados, a senadores. Agradecerles su trabajo, sus esfuerzos, su dedicación. A todos los que confiaron en nosotros les decimos muchas gracias”.
Ojalá que estas buenas formas perduren y pueda ser un inicio de hacer política con respeto y buenas maneras, y erradicar las malas maneras que se han aupado en la tarea política que no debe ser otra que buscar el bien común.
Antero Flores-Araoz
Parlamentario de 1990 al 2006, incluyendo congresista constituyente
Presidente del Congreso 2004-2005
Embajador ante la OEA 2007
Ministro de Defensa 2008-2009
Premier 2020
Copyright © *|2020|* All rights reserved.
Our mailing address is:
estudio@flores-araoz.com



































