«Ver nuestra bandera en lo más alto es mi mayor motor. Gracias, Perú, por caminar conmigo en cada kilómetro; cada paso que doy es por ustedes. Arriba Perú, hoy, mañana y siempre»

Por: Nestor Díaz
El mismo día que los peruanos acudíamos a votar en mesas sin cédulas ni ánforas, la bandera rojiblanca flameaba de las manos de Kimberly García, en tierras cariocas. Es la Media Maratón de Marcha Atlética, donde la fondista no les ofrece un respiro a sus rivales desde el arranque hasta el final. Ni un paso en falso, con una punta del pie siempre en tierra, las gotas de sudor vaciadas por el asfalto y la convicción de cruzar la meta con hambre de superar sus propios récords. Una medalla de oro más para ella, pero una esperanza que alienta corazones de niños, de adultos, de adultos mayores. Veintiún kilómetros de recorrido; el cronómetro se detiene en 1 hora, 35 minutos y 0 segundos. ¡La primera marca mundial oficial en esta nueva distancia! Muchos compatriotas ni enterados.
En el país de los incas existe escaso financiamiento para los deportistas y cuando uno logra cosas notables, ahí sí posan para la foto. “Kimy”, como lo llaman sus cercanos, empezó en la brega de la marcha atlética desde los 5 años. En su añorado Huancayo, sin implementos adecuados, rodeaba cada día el estadio y el Coliseo Huanca; como quien juega a la pelota solo por diversión o por pasar las horas libres. Una indefensa niña que fue creciendo a base de disciplina y perseverancia, para en los próximos años obtener medalla tras medalla en las diferentes categorías. Pedro Cañizares, su primer entrenador, y su familia lo enrumbaron por un prodigioso camino. En esta última hazaña en Brasilia, García mantuvo el temple e inteligencia táctica para doblegar a la mexicana Alejandra Ortega, quien se bañó de plata.
¡El oro es para la peruana! Proclaman los medios especializados en la tierra de la samba, mientras en la tierra de la marinera se encuentran en otra. Sus numerosas medallas son dignas de un museo del deporte en el mismo Huancayo, unidas a las ganadas por otros atletas de renombre de la tierra donde Dios colocó su mano. ¿El fondismo es lo único que salvará al Perú? Hasta el sol de hoy, sí. Es la disciplina que nos ha obsequiado logros internacionales como ninguna otra, en las últimas décadas. La mayor presea de Kimberly fueron las dos medallas de oro en marcha atlética (25 km y 35 km) en el Campeonato del Mundo de Oregón 2022. En la cual obtuvo la primera medalla de Perú en un Mundial de Atletismo.
«Ver nuestra bandera en lo más alto es mi mayor motor. Gracias, Perú, por caminar conmigo en cada kilómetro; cada paso que doy es por ustedes. Arriba Perú, hoy, mañana y siempre», escribió en sus redes sociales aquel 12 de abril. Gabriela Kimberly García León no da espacio a la vida nocturna, no pisa una discoteca, solo mantiene la mirada firme en su carrera de deportista y además estudia Administración. Un ejemplo de superación personal y profesional que ahora se vigoriza en su “caminata” rumbo a los Juegos Panamericanos Lima 2027 y los Juegos Olímpicos Los Ángeles 2028. ¡Centro al área y tú tienes el balón!






































