Gracias, Malo del Bronx, por tus canciones que nos educaron para mirar con orgullo la vida desde el barrio
Por: Agustín Pérez Aldave
Periodista
Willie Colón forjó con Héctor Lavoe el capítulo de salsa social que, luego, hizo explícito Rubén Blades.
Para millones de latinoamericanos, no fuiste solamente un músico. Fuiste nuestro rock y nuestro mentor, cronista de la vida diaria con tus sonidos y activista de nuestra cultura cuando eso no era una moda.
Gracias por tu rebeldía, por no ser políticamente correcto y no creer en el star system. Seguro que ahora sí te van a querer dar los premios y reconocimientos que no te dieron en vida.
Ya te veo, riéndote a carcajadas, con la malicia de siempre diciéndoles: Te conozco bacalao. Gracias también por enseñarnos a amar la música de Brasil. «Te agradezco las lecciones. Me han endurecido el alma» (Guaracha: WC).








































