«La era dorada del fútbol ha comenzado… La Copa Mundial de Clubes de la FIFA ha generado casi 2.100 millones de dólares en ingresos… “El noventa por ciento ha ido a parar al fútbol, a los clubes, y no sólo los que están aquí (es decir, participando del mismo)”, manifiesta Gianni Infantino, el mandamás de la FIFA

Por: Néstor Díaz
Administrador de Empresas, Máster en Gestión Deportiva por el Johan Cruyff Institute. Afiliado al Círculo de Periodistas Deportivos del Perú y la AIPS (Asociación de Prensa Deportiva Internacional)
El mundo se “paralizó” por un mes de cara a la Copa Mundial de Clubes de la FIFA que navega en sus primeros episodios, en estadios con butacas vacías, ante la prolija atención de los aficionados a encuentros con un claro ganador. Desde el match inaugural se rebajan los boletos y ni así colman las expectativas de ingresos por aforo. Es como lanzar la red al mar cuando los peces escapan de la alta temperatura (un millón de asientos vacíos en las gradas durante los 48 partidos). Sin embargo, existen cruces en primera fase de alto voltaje, como “el batacazo” de Botafogo ante el actual campeón de la Champions PSG (1 – 0). O los destellos del Real Madrid, que sí vendió todas sus entradas. El fútbol no es cruel cuando se trata de jugar limpio, es fraterno y en el terreno se despliega técnica, táctica, “joga bonito”, “chocolate”, temperamento; tales cualidades se plasman en la fase de grupos, atrayendo cada día más seguidores a “los colosos” y la TV. Atlético de Madrid es el que “toma el timón” de regreso a su natal (cada temporada sucumben en el intento y no cambian al “cholo”); lo sigue Boca Juniors rumbo al Río de la Plata, un profesor lo manda a casa tras un letal cabezazo y festejarlo junto a sus “alumnos” en césped norteamericano.
¡Brasil, el único país con cuatro equipos en octavos de final! Palmeiras y Fluminense pasan a cuartos. “El Flu” se impone ante el subcampeón del viejo continente (Inter de Milán), con una actuación trascendental. Manchester City va a las duchas para tomar el avión, luego que el Al Hilal le propina la estocada final. Los triunfos de los cariocas yo no los llamaría batacazos, ya que demuestran la igualdad en el nivel futbolístico con respecto a los europeos, desde antes de esta saga. Real Madrid, que pasó sin despeinarse la primera fase, cabalga de la mano de Gonzalo García (el “descubrimiento de Xavi Alonso) ante la “vieja señora”, quienes dejan la sangre en el triángulo de juego. Por otro lado, no lucen desapercibidas las suspensiones de partidos por tormentas eléctricas, las cuales desalinean el espectáculo y exponen a la FIFA ante la próxima cita mundialista de naciones en el 2026. Lo que sí se destaca es a las mejores hinchadas del campeonato: Flamengo, que abarrotó de aficionados los estadios, calles y “los merengues” con blancas camisetas provenientes de diferentes partes del mundo.
La torcida del Fluminense canta los dos goles de los pies de Martinelli y Hércules, que le propinan a la sorpresa del campeonato Al Hilal, y coloca en su sitio a los árabes. Es cuartos de final y no existe margen de error; las defensas en líneas de cinco, cuatro, tres, da lo mismo; lo importante es ser sólidos al momento de la marca y efectivos en las escasas chances de besar la red. “Los blues” encienden la lámpara con impecable juego (Chelsea 2 – Palmeiras 1); la diana de Estêvão no bastó para titular: la ley del futuro amor. Al siguiente día por la tarde de un mudable verano, otros dos europeos se meten a instancias de “semis”. Nada menos que el PSG de Luis Enrique somete al Bayern con un juego vistoso y triangular. En el match de fondo, el Real Madrid es “local”; el MetLife Stadium de Nueva Jersey se cubre de blancas camisetas y forman olas en las gradas con ímpetu de gloria. Partido de mero trámite para los “merengues”, pero, al final, llega la emoción, con el descuento del Borussia y una atajadaza de Courtois, que vale 21 millones de dólares y la respectiva clasificación. ¡PSG versus Real Madrid en semifinales! Es la noticia mundial de los siguientes días: ¡final adelantada! ¿Se impondrá la clase de los parisinos o la jerarquía de los madrileños?
Es semifinales de esta primera competición con un formato inédito, de exquisita trascendencia en lo futbolístico. “El Orgullo de Londres” —así también lo llaman al Chelsea— es el afortunado; con dos zapatazos de João Pedro, rompe la red y el sueño del Fluminense. João, formado en las divisiones menores del “tricolor”, no celebra los tantos. Ante la atenta mirada de Cafú en el palco (nombre de otra categoría), los ingleses se llevan el boleto a la gran final y los brasileños con la frente en alto tras ser los únicos del continente americano en arribar a esta instancia.
El partido esperado entre el PSG y el Real Madrid arranca, en primer pantallazo, la alineación equivocada por Xavi Alonso: dos delanteros netos y Valverde recostado a la banda lateral, desprotegido en el medio sector. Ante la mejor versión del PSG no se puede ensayar tal esquema, el cual en escasos minutos lo liquidó. Las olas en el “coliseo” del encuentro anterior se esfuman, en una playa de grises piedras. Otro baile de los parisinos en Norteamérica que van en racha; los de Valdebebas no reaccionan ante la majestuosidad de pases y toques comandados por un tal Vitinha. ¿Serán capaces de lograr el campeonato? ¿Mantendrán la humildad? Cualidad de los verdaderos grandes.
«La era dorada del fútbol ha comenzado… La Copa Mundial de Clubes de la FIFA ha generado casi 2.100 millones de dólares en ingresos… “El noventa por ciento ha ido a parar al fútbol, a los clubes, y no sólo los que están aquí (es decir, participando del mismo)”, manifiesta Gianni Infantino, el mandamás de la FIFA, en la previa a la final. Y es que, a pesar de los vacíos en los estadios, la competición deja crujientes sensaciones a los organizadores, aunque ningún torneo se puede comparar con una Copa Mundial de Selecciones. Por otro lado, se implementa exitosamente la “ref-cam” – cámara acoplada al réferi, para captar las acciones – y el VAR en vivo, en lo cual los asistentes puedan observar las imágenes y escuchar por un auto parlante el argumento del “hombre de negro”.
Nadie especulaba para la apoteósica final, “el vuelto del Chelsea ante el PSG”, quien en la primera mitad recibe tres goles, de parte de Palmer (2) y João Pedro (1). El match los ingleses lo manejan a su estilo en la mitad del terreno, ordenados tácticamente, con roces cuerpo a cuerpo, dejando la piel, el corazón, las gotas de sudor en cada pelota dividida. PSG no encuentra el camino del descuento y es al que lo bailan con su mismo pañuelo. De héroe a verdugo. Se confirma que no fueron capaces de mantener la humildad, antes y durante el fuego final. Las tres dianas son más que suficientes y demuestran al mundo que no hay equipo invencible. Al final, tras el reglamentario, se arma una trifulca, donde penosamente participa Luis Enrique. Arde en llamas París y Reece James levanta la copa mundial de clubes para posar en el cielo londinense. ¡Chelsea es el campeón! ¡Centro al área y tú tienes el balón!

































