No olvidemos que desde hace bastante tiempo atrás, el SIDH tiene sesgo contrario a nuestras Fuerzas Armadas y Policiales, quienes por su culpa padecen las consecuencias de interminables procesos judiciales. Esto tiene que acabar, pero se perdió importante ocasión para hacerlo

Por: Antero Flores-Araoz
La señora Presidenta de la República, dio su último mensaje a la Nación a través del Congreso y en 28 de julio, ya que el próximo año lo tendrá que hacer quien la suceda en el cargo, motivo por lo cual era lógico que quisiese hacer un balance de lo hecho y lo por hacer, así hubiese pecado de optimismo, auto aplauso y en ciertos momentos con ánimo de hacer rectificación de partida de nacimiento, rebautizándose como Alicia, en remembranza de “Alicia en el País de las Maravillas”. Entre lo malo se encuentra que nos quitó cuatro horas y once minutos de nuestra existencia, además de retrasar el almuerzo para la hora del “lonchecito”.
Parecería que su largo mensaje fue una respuesta directa y sin anestesia a quienes le reclamaban no atender a la prensa y dirigirse al país a través de ella. Fue un “tomen mientras”, expresión muy usada en nuestra patria para contestar con dureza.
En cuanto a las formas, la dicción, gesticulación y expresión corporal, sin ninguna objeción, habiendo mejorado sustancialmente respecto al año anterior, incluso sobre el orden de la exposición.
El año pasado, y por la exagerada extensión de su mensaje, muchos no percibieron el viraje de la señora Boluarte, que migró de la izquierda dura de la que provenía al centro lógico de la mayoría del Perú, llegando incluso a reiterar el mandato constitucional sobre las garantías a la inversión privada que es la que genera los puestos laborales.
Por lo narrado, quienes estuvieron atentos a su discurso, no les pasó desapercibido otra expresión acertada, llamando como países fallidos a Cuba, Venezuela y Bolivia, aunque con olvido de Nicaragua. Ésa sola expresión es otro desmarque, del sector de izquierda de su procedencia, ya que conformó plancha presidencial en acompañamiento del impresentable y golpista Pedro Castillo, de penosa recordación.
Muchas personas han objetado que en el discurso no se hubiese expandido en las medidas de seguridad para combatir la violencia y la delincuencia, pero hay que entender que las estrategias y tácticas de contención y enfrentamiento de ellas, no se pueden estar difundiendo pues los violentistas y delincuentes estarán advertidos de ellas y se prepararán en consecuencia. Mejor que lo que pudiese haber dicho la Presidenta, fue que las paralizaciones anunciadas, las protestas y otros mecanismos de los antisociales fueron vencidos y hubo orden en nuestras Fiestas Patrias.
Estamos cerca al año electoral, en que por lo general decrece la economía del país, por lo que se hacía menester informar sobre medidas para evitar el populismo congresal y gubernamental que hace añicos al Presupuesto General de la República. Una pena, la respuesta presidencial fue “No se oye padre”.
Hacen pocos días el Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha instado al Perú a suspender el trámite de la ley que otorga amnistía a militares y policías que actuaron contra el terrorismo. Era una excelente oportunidad que la Presidenta en su exposición ante el Congreso, conteste con educación, pero con firmeza, que el Perú es soberano, que la amnistía está prevista en la Constitución y es al Congreso a quien compete ella como facultad exclusiva y excluyente, por lo que el gobierno nacional procederá a su promulgación y publicación, pues el lastimero comunicado del Ministerio de Justicia penosamente deja mucho que desear. Grave omisión.
Adicionalmente debió retirar la observación presidencial y promulgar de una vez por todas, la ley aprobada en el Congreso para nombrar una comisión de altísimo nivel que haga el diagnóstico sobre el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y proponga las modificaciones y rectificaciones que debe hacérsele para ser planteadas a la OEA y de no recibir respuesta positiva, simplemente que la Presidencia de la República pueda denunciar dicho tratado. No olvidemos que desde hace bastante tiempo atrás, el SIDH tiene sesgo contrario a nuestras Fuerzas Armadas y Policiales, quienes por su culpa padecen las consecuencias de interminables procesos judiciales. Esto tiene que acabar, pero se perdió importante ocasión para hacerlo.
Antero Flores-Araoz
Parlamentario de 1990 al 2006, incluyendo congresista constituyente
Presidente del Congreso 2004-2005
Embajador ante la OEA 2007
Ministro de Defensa 2008-2009
Premier 2020
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