El hecho de ser fotogénico, el hecho de ser televisivo y repetidamente entrevistado, no significan atributos para recibir el apoyo electoral, como tampoco ser excelente deportista o integrante de la farándula nacional. En adición, el llegar a los máximos sitiales gubernamentales y legislativos, no es un salto a la garrocha, la política tiene que ser escalando posiciones con las que se adquiere la experiencia. Hay que tenerlo muy claro

Por: Antero Flores-Araoz
Me indujo y estimuló a preparar la presente columna, una frase que me llegó a través de las redes sociales, la cual reza: “A la pareja se le conoce en el divorcio, a los hermanos en la herencia, a los hijos en la vejez, a los amigos en las dificultades y a los idiotas (en término muchísimo más duro) en las elecciones.
Por supuesto, no conociendo la autoría de dicha significativa e imaginativa frase ingresé a Internet a buscarla y me encontré que era de “autor desconocido”, por lo que ya no pude dirigir nominalmente mis aplausos y en esta ocasión como se dice “a cuatro manos”
En varios de los últimos procesos electorales, podemos fácilmente corroborar el aserto, tanto respecto a la fórmula presidencial, como a muchos parlamentarios, debiendo sacar del imaginativo general a un grupo de congresistas que han actuado y actúan con patriotismo y responsabilidad y, alejados del fácil populismo que tanto daño nos viene causando, en que se cree que el Presupuesto General de la República está hecho con elástico, cuando en la realidad lo está con menores ingresos que los egresos programados en el papel y en que los preceptos constitucionales del equilibrio fiscal y de la prohibición de iniciativa de gasto a los legisladores está a distancia sideral de la triste verdad.
También por lo general nuestros congresistas tienen memoria frágil, pues conocen al haberse repetido innumerables veces el desequilibrio fiscal y sus consecuencias, pero siguen tropezando con la misma actuación y con amnesia colectiva de lo que decía Lionel Robbins en su ensayo de 1932 sobre la naturaleza y el significado de la ciencia económica, con la afirmación de que “la economía es la ciencia de la escasez”, pero en esto la escasez es la falencia de ingresos reales en comparación con los gastos en que incurrir.
Los electores no se quedan atrás y pese a quejarse de la calidad y el desconocimiento de la gobernanza por los que llevan al Ejecutivo y Legislativo con su voto en las elecciones generales, siguen tropezando con la misma piedra, como señala antiguo adagio.
Sin hay malos electores axiomáticamente elegirán a pésimos gobernantes y legisladores, lo que no solo es aplicable a tales altas esferas, sino también a nivel regional y municipal.
Por eso habrá que insistir hasta el cansancio y felizmente hay tiempo para ello, pues la primera vuelta electoral será en abril del próximo año, en que hay que estudiar la hoja de vida y antecedentes, incluso judiciales y policiales de los candidatos, para luego no lamentarse con los nefastos resultados.
El voto no puede ser emotivo, insistimos que tiene que ser reflexivo y actuar en el acto de sufragio los electores con absoluta responsabilidad. Gobernar un país no es poca cosa, se requiere preparación, conocimiento y experiencia, así como rodearse con colaboradores de nivel que deben ser mostrados en la campaña.
El hecho de ser fotogénico, el hecho de ser televisivo y repetidamente entrevistado, no significan atributos para recibir el apoyo electoral, como tampoco ser excelente deportista o integrante de la farándula nacional. En adición, el llegar a los máximos sitiales gubernamentales y legislativos, no es un salto a la garrocha, la política tiene que ser escalando posiciones con las que se adquiere la experiencia. Hay que tenerlo muy claro.
Antero Flores-Araoz
Parlamentario de 1990 al 2006, incluyendo congresista constituyente
Presidente del Congreso 2004-2005
Embajador ante la OEA 2007
Ministro de Defensa 2008-2009
Premier 2020
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